Bitácora del Capitán.
17 de Diciembre de 1993
Era mi cumpleaños, pero tu no lo sabías, o nunca lo mencionaste. Diecisiete no es una gran edad, todas esas dudas sobre el futuro, todo ese lastre de infancia.
Estabas llorando, sabías que al día siguiente te marcharías, pero no me lo dijiste, ese fue tu regalo hacia mi, es hasta ahora, muchos años después, que entiendo que de haber sabido que te irías, me hubiera aferrado a ti con todas mis fuerzas y el daño hubiera sido mayor.
Te amé. Y en ese momento era todo lo que en verdad importaba, fuimos uno mismo y fuimos cada uno del otro, y yo sabía que ese acto sería determinante en mi vida, y así fue.
Sabía que algo andaba mal cuando no llegaste a clases, por un momento cruzó por mi cabeza la idea de que tal vez no querías volver a verme, y esa idea se quedó conmigo siete años.
Siete años de duda, resentimiento, tortura, sufrimiento, amargura y dolor.
Y aprendí a vivir sin ti.
Y de repente estas ahí, como un espejismo de un pasado muy lejano, y te reconozco a pesar del tiempo, y ves en mi al mismo chico delgaducho y despeinado. Tus ojos se llenan de lagrimas, te abrazo y te digo las mismas ultimas palabras que te dije hace siete años: "Hey, no te preocupes, todo estará bien".
"Tengo que irme", me dices, y al fin después de todo este tiempo, puedo llorar y decirte adiós.
Te veo marcharte, y siento que al fin puedo seguir con mi vida, pero tu regresas, me besas en los labios y me entregas un papel doblado. "Perdóname", me dices en voz tan baja que apenas si te escucho, "perdóname, por favor".
Eres casi idéntica a como te recuerdo, sonríes, te ves feliz, y el pequeño niño que está a tu lado, el cual abrazas con tanta ternura, sopla una vela en forma de número 5. "Jerry" dice el pastel. Le doy vuelta a la fotografía. "14 de Septiembre de 1992".
Hoy es mi cumpleaños, veintitrés es una gran edad, todas esas dudas sobre el pasado, todo ese lastre del ser adulto, tu no lo sabes pero me has hecho el hombre mas feliz del mundo.
Ésta [vida] es una obra de ficción, los hechos y/o personas mencionados en este relato no tienen relación alguna con eventos actuales, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia [o no].
miércoles, 29 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
Permanencia Voluntaria
26 de dic 2010 11:16
Desperté con esa sensación de que el día sería algo pesado; pero no era el día, el pesado soy yo. Pavo, el relleno del pavo, tamales, espagueti, puré, galletas, pan blanco y coca cola. Porción doble para mi, por favor.
Extrañe de golpe esas épocas de pasta y vino blanco, sentados en el suelo mientras Luz Cazals noshablaba cantaba al oído. "Piensa en mí, cuando sufras, cuando llores, también piensa en mi". Y pienso en ti.
Me meto a bañar y el agua fría hace que olvide todo y quiera usar solamente esos cinco minutos que los medios de comunicación nos están inculcando a usar, como si de un Big Brother se tratara.
Me envuelvo en mi bata de baño, regalo de mis sobrinos en mi pasado cumpleaños, y siento que es el mejor regalo que me han hecho, cumple las funciones de una toalla normal y evita que salga medio desnudo del cuarto de baño hasta mi recamara, lo cual después del peso que he ganado, es también un regalo a la vista.
No quiero vestirme. ¡Es domingo por Dios!, ¿que de malo hay en andar en bata de baño todo el día?. Esta bien, me visto, pero no me peinaré, de eso nada.
Huevos revueltos, frijoles refritos, tortillas de harina y medio vaso de coca cola, Hawai 5-0, episodio 1.
No es un día especial, un domingo cualquiera, solamente quiero recostarme en el sofá y ver una película tras otra. Permanencia voluntaria.
Desperté con esa sensación de que el día sería algo pesado; pero no era el día, el pesado soy yo. Pavo, el relleno del pavo, tamales, espagueti, puré, galletas, pan blanco y coca cola. Porción doble para mi, por favor.
Extrañe de golpe esas épocas de pasta y vino blanco, sentados en el suelo mientras Luz Cazals nos
Me meto a bañar y el agua fría hace que olvide todo y quiera usar solamente esos cinco minutos que los medios de comunicación nos están inculcando a usar, como si de un Big Brother se tratara.
Me envuelvo en mi bata de baño, regalo de mis sobrinos en mi pasado cumpleaños, y siento que es el mejor regalo que me han hecho, cumple las funciones de una toalla normal y evita que salga medio desnudo del cuarto de baño hasta mi recamara, lo cual después del peso que he ganado, es también un regalo a la vista.
No quiero vestirme. ¡Es domingo por Dios!, ¿que de malo hay en andar en bata de baño todo el día?. Esta bien, me visto, pero no me peinaré, de eso nada.
Huevos revueltos, frijoles refritos, tortillas de harina y medio vaso de coca cola, Hawai 5-0, episodio 1.
No es un día especial, un domingo cualquiera, solamente quiero recostarme en el sofá y ver una película tras otra. Permanencia voluntaria.
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